Advice Isabel

Cuidado piel facial

La piel se encarga de proteger el cuerpo ante los agentes externos. Actúa como barrera frente a los cambios de temperatura, el aire, las bacterias, etcétera. Además, la salud de la piel también puede ser reflejo de alteraciones en otras partes del cuerpo. Se trata del órgano más grande del cuerpo

Mantener unos hábitos de vida lo más sanos posibles, es la manera más sencilla de conseguir una buena salud de la piel. El uso de cosméticos nos ayuda a proteger, hidratar y regenerar la piel, entre otras cosas, pero son nuestros actos lo que hará que realmente funcionen o no.

En concreto, para proteger la piel del rostro, sigue estos consejos.

Como siempre la higiene es la primera regla y la más importante. Debemos realizar una limpieza del rostro dos veces al día, por la mañana y por la noche. El agua sola no es capaz de disolver la grasa y la suciedad, te recomiendo que utilices un cosmético acorde a tu tipo de piel.

Tras la limpieza, debemos hidratar la piel para reponer el agua que ha perdido. Tenemos que hacerlo por fuera, con el uso de cremas hidratantes a diario, y por dentro, bebiendo agua, infusiones y otros líquidos, de esta forma mantendremos el cuerpo limpio de toxinas y ayudaremos en el tránsito intestinal.

Debemos incluir el uso de protectores solares en nuestra rutina matutina incluso en invierno, muchas cremas hidratantes, como My Cream, ya incluyen factor de protección. La exposición a los rayos ultravioletas es una de las agresiones más importantes que sufre la piel a diario, causando su envejecimiento además de otros problemas mayores

La práctica  deportiva favorece la circulación sanguínea y linfática. Caminar media hora al día activa todo el organismo, ¡mente incluida! De esta forma ayudamos a oxigenar los tejidos y la piel absorba nutrientes a través de la sangre.

Descansar correctamente es, sin duda, una cura de belleza, ya que es de noche cuando la piel pone en marcha sus mecanismos de reparación natural. Recuerda aplicar My Cream antes de dormir para regenerar la piel, evitando su envejecimiento.

Tener una alimentación sana  y equilibrada también juega un papel importante en el cuidado de la piel. Se recomienda dar prioridad a los alimentos ricos en vitaminas, las frutas y verduras son buenas fuentes de estos micronutrientes,  y en proteínas de calidad, como las carnes magras y los pescados azules, que contribuyen a mantener tanto el agua como la grasa de la piel en buen estado.

Cuidado de las manos

Llevamos mucho tiempo escuchando la importancia de  lavarnos las manos… ha pasado de ser una cosa necesaria a convertirse en un gesto imprescindible! Pero el uso de geles hidroalcohólicos y la sobredosis de jabón, además de ser muy efectivo para desactivar el coronavirus, elimina los aceites naturales de la piel y deshidratan  las manos.

Si a todo esto unimos la llegada del frío, tal y como hablamos en los post anteriores, las manos pueden sufrir mucho.

Las manos son una de nuestras cartas de presentación, muestran el tipo de trabajo que realizamos, lo mucho o poco que nos gusta cuidarnos o incluso nuestra edad. Por lo que vamos a recordar algún consejo para cuidarlas.

La piel de las manos es pobre en colágeno y glándulas sebáceas, por lo que tienden a deshidratarse o incluso descamarse en caso de no tener los cuidados adecuados. Mi consejo es lavarlas con agua y jabón que respete el pH de la piel, secarlas muy bien sin frotarlas demasiado y aplicar crema hidratante varias veces  al día.

Con los años aparecen manchas que podemos intentar prevenir con el uso de crema de manos con factor de protección solar. Puede que te parezca pronto… pero la prevención es la medida más sabia.

En caso de utilizar durante mucho tiempo guantes  de  goma o látex, es mejor que también te pongas debajo unos de algodón, evitará posibles erosiones en la piel y que se ablanden las uñas.

Antes de acostarte, aplícate crema hidratante en las manos, incluye este paso en tu rutina todas las noches y notarás grandes resultados.

Vitaminas

Las vitaminas forman parte de los nutrientes esenciales y son indispensables para el buen funcionamiento del cuerpo. Con una alimentación variada y equilibrada nos aseguramos la obtención del aporte necesario para nutrir nuestro cuerpo.

Además alguna de ellas desempeñan un papel importante en el cuidado facial, por lo que además de en la alimentación, las podemos encontrar en la composición de serums y cremas faciales.

La vitamina A es muy eficaz para la regeneración de la piel. Estimula la formación de colágeno, ayuda a la reducción de cicatrices. La vitamina A es una de las primeras líneas de defensa contra problemas de la piel como el acné y el envejecimiento. La vitamina A se puede encontrar en los huevos, la leche, espinacas, zanahoria, brócoli, calabaza, lechuga y naranjas. Este nutriente también contribuye a mantener una visión saludable y fortalecer el sistema inmunitario.

La vitamina B te ayudará a acelerar el metabolismo y te dará la energía necesaria para lograr tus objetivos día con día. Posee propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, ayuda a reducir las reacciones alérgicas, el acné y protege del sol. La biotina, un tipo de vitamina B, es un nutriente que forma la base de las células de la piel, las uñas y el cabello, y una deficiencia de biotina puede provocar dermatitis y picazón en la piel. Tu cuerpo suministra mucha vitamina B por sí solo, pero también  puedes encontrarla en plátanos, huevos, pollo, avena y arroz.

La vitamina C no solo es capaz de fortalecer el sistema inmunitario, sino que además, es el mejor antioxidante de todos, capaz de reparar el daño causado por los radicales libres a las células y prevenir el estrés oxidativo en el cuerpo. Es una de las principales vitaminas para el cuidado facial, también puede ayudar a proteger contra el daño solar y contribuye a la formación de colágeno y de los vasos sanguíneos para ayudar en la reparación de arrugas y mantener la piel suave y flexible. La vitamina C se encuentra en frutos cítricos, así como en diversas verduras: tomates, brócoli, perejil o la col rizada.

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio y el fosforo. Al igual que el hierro la vitamina D es necesaria para el crecimiento y desarrollo del organismo. Podemos encontrarla en alimentos como el salmón, atún, champiñones, bacalao o atún.

La vitamina E es un potente antioxidante que ayuda a que las células se mantengan activas por lo que retrasa el envejecimiento, destruye los radicales libres que se forman por el paso de los años, tiene propiedades foto protectoras para mantener la piel a salvo del daño solar Encontrarás vitamina E en alimentos como nueces, huevos y verduras de hoja verde.

Limpieza facial

Cada día dedica unos pocos minutos, por la mañana y por la noche, para la limpieza facial. Este pequeño gesto realizado con constancia ayudará a mantener la piel sana, prevenir los signos del paso del tiempo y protegerla frente a agentes externos agresivos como el sol, el frío, el aire o la contaminación atmosférica. Sin duda una de las bases para tener una piel bien cuidada es la higiene.

Os recomiendo limpiar la piel de la cara un mínimo de dos veces al día. Por la mañana, para retirar las posibles toxinas de desecho que a través de los poros eliminamos durante la noche. Y, por la noche, aunque no se lleve maquillaje, para limpiarla como parte de nuestra rutina facial.

Los productos elegidos deben adaptarse a tu tipo de piel y el pH que tenemos, el pH es el grado de acidez fisiológica de la piel,  que determina la elección de un producto u otro.

Actualmente existen en el mercado infinidad de tipos de geles limpiadores, agua micelares, etc. y formatos varios como puede ser gel, mousse, bálsamo o cremas. Por ello es importante que también tengas en cuenta el lugar donde vives y el trabajo que realizas. Si el clima donde vives es seco, utiliza productos más ricos y balsámicos que en caso de vivir junto al mar. Si vives en una gran ciudad, tendrás que limpiar la piel con más cuidado e insistencia ya que se ensucia a causa de la polución, que si vives en la ciudad más pequeña. En caso de trabajar en un ambiente cerrado con poca ventilación, elige un producto lo más fluido posible.

Para mantener la hidratación de nuestra piel, sobre todo en las maduras, es fundamental que tras la limpieza apliquemos  un producto que selle el agua en la dermis, como My Cream by Isabel Preysler, que ayude a restaurar, reparar, regenerar y nutrir nuestra piel.

Os recomiendo que a la hora de aplicar la crema hidratante lo hagáis de forma ascendente, empezando desde la barbilla y realizando suaves masajes, hasta repartirla por toda la cara. Siempre de abajo a arriba y del centro al exterior, evitando la zona del contorno de ojos, en la que utilizaremos un producto específico.

Semanalmente realiza una exfoliación en la piel de la cara, ya que ayuda a realizar renovación celular, eliminando células muertas y favoreciendo la penetración de los activos que apliques después, por lo que es muy importante el uso de una crema hidratante tras la exfoliación.

Belleza y vino

El vino marida con todo, belleza incluida. Por eso hoy hablaremos  de sus extraordinarios efectos en tratamientos de belleza y estética.

Los causantes de estos efectos son los polifenoles, responsables del color y del aroma del vino,  son reconocidos como los compuestos de mayor poder antioxidante, 20 veces más que la vitamina C y aumenta el poder antioxidante de la vitamina E. Entre ellos el resveratrol, que es el polifenol más activo para combatir los procesos de involución, y su concentración en el vino tinto es superior a la que podemos encontrar en otras especies vegetales, por ese motivo el vino se considera un aliado de la belleza.

Entre sus propiedades destacan las siguientes:

Propiedades antioxidantes: repara el daño oxidativo que provocan los rayos UVA y UVB, la polución o el estrés en la piel.

Propiedades anti edad: aporta firmeza y elasticidad a la piel, luchando contra la flacidez y las arrugas. Además, retrasa el proceso de envejecimiento de la piel.

Propiedades antiinflamatorias: ayuda a combatir la inflamación que, con la edad, es más habitual.

De este modo, el aporte de resveratrol a los productos cosméticos, como My Cream by Isabel Preysler, otorga una sorprendente actividad antioxidante ayudando a retardar el envejecimiento cutáneo, mejorar la elasticidad y suavidad de la piel, aumentar la vitalidad celular y renovar la piel.

Cuidado del cabello en otoño

La inestabilidad climatológica, propia del otoño, también altera nuestra salud capilar siendo una de las peores épocas para nuestro cabello, ya que sufre una caída mayor de lo normal. En principio responde al propio ciclo de renovación folicular que consta de tres fases

-Fase de crecimiento o anágena: dura entre 2 y 8 años. El folículo está sano y su longevidad determina su longitud.

-Fase de transición o catágena: dura 3 semanas durante las que el pelo deja de crecer. El cabello cae y el folículo cambia de forma.

-Fase de reposo o telógena: dura de 2 a 3 meses. El folículo descansa y el pelo comienza a caerse. Terminada esta etapa, comienza de nuevo la fase de crecimiento.

Ahora mismo, nos encontramos en esta última etapa y el efluvio estacional viene determinado por la caída de cabello. Pero este no se pierde, sino que se renueva, y con la llegada de la Navidad notaremos que nuestra melena luce otra vez. Mi consejo ante este periodo es que no pierdas  la calma. Sin embargo, si observamos una pérdida de densidad importante, notamos algo de escozor o inflamación  hay que acudir a un dermatólogo experto en tricología para que valore la caída.

Hay pequeños gestos que previenen y frenan la caída del cabello en otoño, ¡toma nota!

Seca la cabeza boca abajo: durante el secado coloca la cabeza hacia delante y seca el cabello con ella hacia abajo para estimular la circulación sanguínea y los impulsos nerviosos hacia el cuero cabelludo. Si tienes el cabello fino, este gesto es obligatorio para ganar volumen.

Masaje diario: invierte dos minutos en masajear el cuero cabelludo. Hazlo con la cabeza hacia abajo, sentada, con los codos sobre una superficie plana y las manos colocadas en los laterales de la cabeza. Mueve el cuero cabelludo sin friccionar y sin usar las uñas.

Cuida la alimentación: para evitar la caída o pérdida de brillo debes llevar una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, vitaminas A, B, E y minerales (hierro, zinc, yodo, cobre, magnesio). Como complementos alimenticios la levadura de cerveza o el germen de trigo son excelente fuente nutritiva para el cabello.

Lavado preventivo: lava el cabello con regularidad, sin frotar y masajeando suavemente el cuero cabelludo desde delante hacia atrás, con un champú que contenga vitaminas y activos revitalizantes. Aclara con agua fría para estimular la circulación. Evita usar productos que contengan silicona o parabenos que sobrecarguen o asfixien el folículo piloso.

Consumo de cítricos en otoño

El consumo de cítricos en otoño nos va a ayudar a combatir los cambios meteorológicos tan típicos de estos meses y prevenir los terribles y frecuentes resfriados otoñales. Además, debemos recordar que estamos ante su momento óptimo de recogida y consumo. Los alimentos de temporada son una fuente importante de salud, son más sabrosos, económicos y respetuosos con el medio ambiente.

Los cítricos son alimentos con nutrientes muy necesarios para el organismo. Estas frutas contienen muchos minerales, como potasio o magnesio, que resultan beneficiosos para el sistema nervioso y muscular. También dispone de calcio, por lo que favorecen la conservación de huesos y dientes. Si bien, además de la vitamina C, destaca la vitamina B, su contenido acuoso,  la fibra  y su escaso contenido calórico.

En definitiva, aumentar el consumo de cítricos en otoño resulta muy apropiado para reforzar las defensas del cuerpo humano, combatir los efectos de los primeros descensos de temperatura y los cambios de luz, que inciden directamente sobre el estado de ánimo y el sistema inmune, propios de esta estación.

Limas, naranjas, pomelos, limones, mandarinas… Los cítricos han sido uno de los ingredientes utilizados en cosmética durante siglos, incluso antes de que se usaran para comer.

Una de las mayores ventajas de los cítricos es su alta concentración de vitamina C, esencial para la síntesis de colágeno. Es por eso que muchas formulaciones cosméticas, como My Cream, lo incluimos hoy en día. Algo que ha sido difícil de conseguir durante muchos años por tratarse de una vitamina hidrosoluble altamente inestable, que se puede incorporar a la piel mediante una formulación adecuada.

Si queremos mantener nuestra piel sana, es importante comer frutas que contengan vitamina C ya que ayuda a combatir los radicales libres que provocan el envejecimiento y estimula las defensas del organismo, por eso ayuda a combatir las infecciones bacterianas. Por eso el zumo de limón o de naranja es eficaz para los resfriados.

El cítrico más utilizado en cosmética es el limón. Dado que el ácido cítrico puede eliminar la grasa y la piel muerta, tiene propiedades astringentes y ligeramente exfoliantes.

A todo lo destacado hasta ahora hay que añadir la facilidad de su uso en la cocina. Estos productos son muy versátiles  y  se pueden consumir de diversas formas, en fresco, mermeladas, zumos, salsas, ensaladas y, por supuesto, en repostería. ¿Cuál es tu favorito?

Cuidados en otoño

El otoño es una época de grandes cambios en la atmósfera, hace mucho calor, mucho frío, viento y lluvias. La piel sufre con tantos cambios, debemos afrontar los daños del verano, repararlos y prepararnos para que nuestra piel esté en su mejor estado en invierno.

El clima en cada estación es diferente, por lo que el cuidado de la piel debe adaptarse a cada estación del año para que esté siempre radiante y saludable. Por eso, vamos a comentar cómo cuidar tu piel en otoño.

Si queremos lucir una piel sana, debemos cuidarla y seguir una rutina. Es importante hidratar la piel todos los días y si es posible dos veces al día usando cremas hidratantes. El viento y el frío resecan mucho la piel e incluso puede llegar a agrietarse. Después de haber estado durante el verano tomando el sol la piel también se encuentra más seca. A la vez que hidratamos el rostro también se debe de hidratar el cuerpo internamente, por eso es tan importante beber agua aunque en esta época tengamos menos sensación de sed.

Tenemos que realizar una exfoliación para eliminar las células muertas. Debe usarse un exfoliante según el tipo de piel o zona del cuerpo donde se va a realizar, recuerda aquí el post donde lo explicaba.

Debemos cuidar la piel de todo el cuerpo, sobre todo brazos y piernas, pero es cierto que el rostro es el que está más expuesto a los cambios climáticos, por lo que insistimos en que se debe limpiar el rostro por la mañana y por la noche.

No podemos olvidar otro factor importante, la alimentación. En verano, siempre cometemos excesos. Debemos volver a nuestra rutina diaria a través de una dieta saludable y ejercicio físico. Incluye frutas y verduras, que tantos beneficios producen en la piel, ricos en antioxidantes, la Vitamina C o E, pero también son importantes los carotenoides o coenzima Q10.

En esta época solemos dejar de utilizar crema protectora, pero  incluso en los días nublados los rayos UVA traspasan las nubes y si no se protege la piel comenzarán a aparecer manchas y arrugas.

Cuida tus labios y tus manos son zonas sensibles a las que no prestamos la debida atención. Protegernos del viento, del frío y mantenernos hidratadas es fundamental.

Prolongar el bronceado

Durante septiembre todavía podemos disfrutar del sol y del buen tiempo. Cada vez más personas eligen este mes, más tranquilo y sosegado, para sus vacaciones. Pero también hay muchas personas que regresan al trabajo y no quieren perder su bronceado en poco tiempo. Hoy os doy unos trucos para alargarlo.

-Exfolia la piel adecuadamente para eliminar las células muertas que se acumulan en la dermis y que apagan el brillo de la misma, con esta rutina permitirás mejorar la salud de tu piel pero, además, harás que la crema hidratante penetre mucho mejor.  Encuentra el exfoliante que se adapte a tu tipo de piel.

Alta hidratación. No olvides hidratarte por dentro y por fuera. Bebe abundante agua, zumos naturales o infusiones para evitar que la piel se escame y, por tanto, el bronceado desaparezca. Al salir de la ducha y antes de acostarte aplícate crema hidratante para evitar que se reseque en exceso y nos pelemos.

Dúchate con agua fría: El agua fría tiene múltiples beneficios para la piel, además de ser un excelente método para mejorar la circulación. Si lo prefieres puedes darte una ducha fría combinada con un aceite hidratante, ya que tu bronceado durará aún más.

-Come sano. Nuestra dieta será un elemento clave a tener en cuenta. Espinacas, pepinos, tomates, melocotones, moras… y, por supuesto, ¡zanahorias! Incorpora a tu alimentación nutrientes que sean ricos en vitamina C y en carotenos para alargar la duración del tono de tu piel.

Autobronceadores. Este es uno de los dos momentos ideales para acudir al él, cuando ya empezamos a perder el color tostado del verano. Si quieres conseguir un buen resultado, recuerda el post donde hablábamos de cómo usarlo.

Piernas cansadas

El síndrome de piernas cansadas, es una afección de la circulación sanguínea en la que la sangre tiene problemas para volver desde las extremidades al corazón.

Activar la circulación de las piernas es muy importante durante todo el año, pero especialmente en los meses de calor, porque este tipo de problemas se ven agravados por el efecto vasodilatador de las altas temperaturas. Con la llegada del verano, las arañas vasculares y las varices aumentan de volumen y pueden aparecen más, siendo el lugar más evidente las piernas.

Algunos de los síntomas que puedes reconocer son: pesadez o sensación de cansancio en las piernas, hormigueo, picor, varices, inflamación o hinchazón.

Este problema tan habitual, especialmente en mujeres, puede ocurrir por diversos motivos como la edad o la genética, aunque también puede verse empeorado por una dieta poco saludable, el sobrepeso o la obesidad, la vida sedentaria o el estilo de vida (personas que estén mucho tiempo sentadas o de pie).

Por eso quiero darte algunas recomendaciones que espero puedan ayudarte a pasar un verano más confortable.

En primer lugar, te recomiendo que siempre estés hidratada, bebe al menos 2 litros de agua diario ya que te ayudarán a que tu sistema linfático y tu sistema circulatorio funcionen correctamente.

Come de forma sana y equilibrada. Es muy importante que reduzcas la ingesta de alimentos ricos en azúcares y grasas, también el alcohol así como reducir el consumo de sal para prevenir la retención de líquidos y el edema  .Hay algunas verduras que puedes incluir en tus recetas de verano que te ayudaran a aumentar la diuresis y a hidratarte. Las espinacas, los tomates, la alcachofa o los espárragos son algunos alimentos ideales para disfrutar en ensaladas o gazpachos y contribuir al bienestar de tus piernas. Los cereales integrales y las legumbres también son perfectos para combatir este problema, gracias a su aporte en fibra contribuye a mejorar el tránsito intestinal y previene el estreñimiento. Ir con regularidad al baño mejora la circulación y el retorno venoso. Por último las frutas ricas en Vitamina C o también está demostrado que favorecen la circulación ya que refuerzan las paredes de nuestras venas y capilares y favorecen una buena circulación.

Eleva las piernas. Cuando estés descansando procura elevar las piernas, porque de esta forma tan sencilla estarás favoreciendo el retorno venoso.

Realiza ejercicio regularmente. Da cada día un paseo de media hora, monta en bicicleta, nada… Cuanto más te muevas, más estarás favoreciendo que la circulación funcione correctamente.

También sería ideal que incluyeras a tu ritual de belleza diario la aplicación de un gel efecto frío y masajees tus piernas con movimientos ascendentes que favorezcan la circulación.

No permanezcas demasiado tiempo en la misma postura. Si tu trabajo te obliga a estar de pie o sentada muchas horas, procura hacer descansos de postura de vez en cuando. Levántate y camina unos minutos cada hora para activar tu circulación. Cuando estés en una misma postura mucho tiempo mueve la articulación de tus tobillos; de esta manera favoreces el retorno de sangre al corazón y alivias la pesadez de piernas. Hay diferentes tipos de ejercicios de tobillos que pueden ayudarte a favorecer el retorno venoso, este es sólo un ejemplo.

Cuando te estés duchando, finaliza realizando un masaje con movimientos circulares alternando agua tibia con agua fría desde los tobillos a las ingles, si utilizas también un guante de crin, vas a aliviar mucho los síntomas.

No abuses de la ropa ajustada y tampoco uses muy a menudo zapatos de tacón.

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