Advice Isabel

Cuidado del cabello en otoño

La inestabilidad climatológica, propia del otoño, también altera nuestra salud capilar siendo una de las peores épocas para nuestro cabello, ya que sufre una caída mayor de lo normal. En principio responde al propio ciclo de renovación folicular que consta de tres fases

-Fase de crecimiento o anágena: dura entre 2 y 8 años. El folículo está sano y su longevidad determina su longitud.

-Fase de transición o catágena: dura 3 semanas durante las que el pelo deja de crecer. El cabello cae y el folículo cambia de forma.

-Fase de reposo o telógena: dura de 2 a 3 meses. El folículo descansa y el pelo comienza a caerse. Terminada esta etapa, comienza de nuevo la fase de crecimiento.

Ahora mismo, nos encontramos en esta última etapa y el efluvio estacional viene determinado por la caída de cabello. Pero este no se pierde, sino que se renueva, y con la llegada de la Navidad notaremos que nuestra melena luce otra vez. Mi consejo ante este periodo es que no pierdas  la calma. Sin embargo, si observamos una pérdida de densidad importante, notamos algo de escozor o inflamación  hay que acudir a un dermatólogo experto en tricología para que valore la caída.

Hay pequeños gestos que previenen y frenan la caída del cabello en otoño, ¡toma nota!

Seca la cabeza boca abajo: durante el secado coloca la cabeza hacia delante y seca el cabello con ella hacia abajo para estimular la circulación sanguínea y los impulsos nerviosos hacia el cuero cabelludo. Si tienes el cabello fino, este gesto es obligatorio para ganar volumen.

Masaje diario: invierte dos minutos en masajear el cuero cabelludo. Hazlo con la cabeza hacia abajo, sentada, con los codos sobre una superficie plana y las manos colocadas en los laterales de la cabeza. Mueve el cuero cabelludo sin friccionar y sin usar las uñas.

Cuida la alimentación: para evitar la caída o pérdida de brillo debes llevar una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, vitaminas A, B, E y minerales (hierro, zinc, yodo, cobre, magnesio). Como complementos alimenticios la levadura de cerveza o el germen de trigo son excelente fuente nutritiva para el cabello.

Lavado preventivo: lava el cabello con regularidad, sin frotar y masajeando suavemente el cuero cabelludo desde delante hacia atrás, con un champú que contenga vitaminas y activos revitalizantes. Aclara con agua fría para estimular la circulación. Evita usar productos que contengan silicona o parabenos que sobrecarguen o asfixien el folículo piloso.

Consumo de cítricos en otoño

El consumo de cítricos en otoño nos va a ayudar a combatir los cambios meteorológicos tan típicos de estos meses y prevenir los terribles y frecuentes resfriados otoñales. Además, debemos recordar que estamos ante su momento óptimo de recogida y consumo. Los alimentos de temporada son una fuente importante de salud, son más sabrosos, económicos y respetuosos con el medio ambiente.

Los cítricos son alimentos con nutrientes muy necesarios para el organismo. Estas frutas contienen muchos minerales, como potasio o magnesio, que resultan beneficiosos para el sistema nervioso y muscular. También dispone de calcio, por lo que favorecen la conservación de huesos y dientes. Si bien, además de la vitamina C, destaca la vitamina B, su contenido acuoso,  la fibra  y su escaso contenido calórico.

En definitiva, aumentar el consumo de cítricos en otoño resulta muy apropiado para reforzar las defensas del cuerpo humano, combatir los efectos de los primeros descensos de temperatura y los cambios de luz, que inciden directamente sobre el estado de ánimo y el sistema inmune, propios de esta estación.

Limas, naranjas, pomelos, limones, mandarinas… Los cítricos han sido uno de los ingredientes utilizados en cosmética durante siglos, incluso antes de que se usaran para comer.

Una de las mayores ventajas de los cítricos es su alta concentración de vitamina C, esencial para la síntesis de colágeno. Es por eso que muchas formulaciones cosméticas, como My Cream, lo incluimos hoy en día. Algo que ha sido difícil de conseguir durante muchos años por tratarse de una vitamina hidrosoluble altamente inestable, que se puede incorporar a la piel mediante una formulación adecuada.

Si queremos mantener nuestra piel sana, es importante comer frutas que contengan vitamina C ya que ayuda a combatir los radicales libres que provocan el envejecimiento y estimula las defensas del organismo, por eso ayuda a combatir las infecciones bacterianas. Por eso el zumo de limón o de naranja es eficaz para los resfriados.

El cítrico más utilizado en cosmética es el limón. Dado que el ácido cítrico puede eliminar la grasa y la piel muerta, tiene propiedades astringentes y ligeramente exfoliantes.

A todo lo destacado hasta ahora hay que añadir la facilidad de su uso en la cocina. Estos productos son muy versátiles  y  se pueden consumir de diversas formas, en fresco, mermeladas, zumos, salsas, ensaladas y, por supuesto, en repostería. ¿Cuál es tu favorito?

Cuidados en otoño

El otoño es una época de grandes cambios en la atmósfera, hace mucho calor, mucho frío, viento y lluvias. La piel sufre con tantos cambios, debemos afrontar los daños del verano, repararlos y prepararnos para que nuestra piel esté en su mejor estado en invierno.

El clima en cada estación es diferente, por lo que el cuidado de la piel debe adaptarse a cada estación del año para que esté siempre radiante y saludable. Por eso, vamos a comentar cómo cuidar tu piel en otoño.

Si queremos lucir una piel sana, debemos cuidarla y seguir una rutina. Es importante hidratar la piel todos los días y si es posible dos veces al día usando cremas hidratantes. El viento y el frío resecan mucho la piel e incluso puede llegar a agrietarse. Después de haber estado durante el verano tomando el sol la piel también se encuentra más seca. A la vez que hidratamos el rostro también se debe de hidratar el cuerpo internamente, por eso es tan importante beber agua aunque en esta época tengamos menos sensación de sed.

Tenemos que realizar una exfoliación para eliminar las células muertas. Debe usarse un exfoliante según el tipo de piel o zona del cuerpo donde se va a realizar, recuerda aquí el post donde lo explicaba.

Debemos cuidar la piel de todo el cuerpo, sobre todo brazos y piernas, pero es cierto que el rostro es el que está más expuesto a los cambios climáticos, por lo que insistimos en que se debe limpiar el rostro por la mañana y por la noche.

No podemos olvidar otro factor importante, la alimentación. En verano, siempre cometemos excesos. Debemos volver a nuestra rutina diaria a través de una dieta saludable y ejercicio físico. Incluye frutas y verduras, que tantos beneficios producen en la piel, ricos en antioxidantes, la Vitamina C o E, pero también son importantes los carotenoides o coenzima Q10.

En esta época solemos dejar de utilizar crema protectora, pero  incluso en los días nublados los rayos UVA traspasan las nubes y si no se protege la piel comenzarán a aparecer manchas y arrugas.

Cuida tus labios y tus manos son zonas sensibles a las que no prestamos la debida atención. Protegernos del viento, del frío y mantenernos hidratadas es fundamental.

Prolongar el bronceado

Durante septiembre todavía podemos disfrutar del sol y del buen tiempo. Cada vez más personas eligen este mes, más tranquilo y sosegado, para sus vacaciones. Pero también hay muchas personas que regresan al trabajo y no quieren perder su bronceado en poco tiempo. Hoy os doy unos trucos para alargarlo.

-Exfolia la piel adecuadamente para eliminar las células muertas que se acumulan en la dermis y que apagan el brillo de la misma, con esta rutina permitirás mejorar la salud de tu piel pero, además, harás que la crema hidratante penetre mucho mejor.  Encuentra el exfoliante que se adapte a tu tipo de piel.

Alta hidratación. No olvides hidratarte por dentro y por fuera. Bebe abundante agua, zumos naturales o infusiones para evitar que la piel se escame y, por tanto, el bronceado desaparezca. Al salir de la ducha y antes de acostarte aplícate crema hidratante para evitar que se reseque en exceso y nos pelemos.

Dúchate con agua fría: El agua fría tiene múltiples beneficios para la piel, además de ser un excelente método para mejorar la circulación. Si lo prefieres puedes darte una ducha fría combinada con un aceite hidratante, ya que tu bronceado durará aún más.

-Come sano. Nuestra dieta será un elemento clave a tener en cuenta. Espinacas, pepinos, tomates, melocotones, moras… y, por supuesto, ¡zanahorias! Incorpora a tu alimentación nutrientes que sean ricos en vitamina C y en carotenos para alargar la duración del tono de tu piel.

Autobronceadores. Este es uno de los dos momentos ideales para acudir al él, cuando ya empezamos a perder el color tostado del verano. Si quieres conseguir un buen resultado, recuerda el post donde hablábamos de cómo usarlo.

Piernas cansadas

El síndrome de piernas cansadas, es una afección de la circulación sanguínea en la que la sangre tiene problemas para volver desde las extremidades al corazón.

Activar la circulación de las piernas es muy importante durante todo el año, pero especialmente en los meses de calor, porque este tipo de problemas se ven agravados por el efecto vasodilatador de las altas temperaturas. Con la llegada del verano, las arañas vasculares y las varices aumentan de volumen y pueden aparecen más, siendo el lugar más evidente las piernas.

Algunos de los síntomas que puedes reconocer son: pesadez o sensación de cansancio en las piernas, hormigueo, picor, varices, inflamación o hinchazón.

Este problema tan habitual, especialmente en mujeres, puede ocurrir por diversos motivos como la edad o la genética, aunque también puede verse empeorado por una dieta poco saludable, el sobrepeso o la obesidad, la vida sedentaria o el estilo de vida (personas que estén mucho tiempo sentadas o de pie).

Por eso quiero darte algunas recomendaciones que espero puedan ayudarte a pasar un verano más confortable.

En primer lugar, te recomiendo que siempre estés hidratada, bebe al menos 2 litros de agua diario ya que te ayudarán a que tu sistema linfático y tu sistema circulatorio funcionen correctamente.

Come de forma sana y equilibrada. Es muy importante que reduzcas la ingesta de alimentos ricos en azúcares y grasas, también el alcohol así como reducir el consumo de sal para prevenir la retención de líquidos y el edema  .Hay algunas verduras que puedes incluir en tus recetas de verano que te ayudaran a aumentar la diuresis y a hidratarte. Las espinacas, los tomates, la alcachofa o los espárragos son algunos alimentos ideales para disfrutar en ensaladas o gazpachos y contribuir al bienestar de tus piernas. Los cereales integrales y las legumbres también son perfectos para combatir este problema, gracias a su aporte en fibra contribuye a mejorar el tránsito intestinal y previene el estreñimiento. Ir con regularidad al baño mejora la circulación y el retorno venoso. Por último las frutas ricas en Vitamina C o también está demostrado que favorecen la circulación ya que refuerzan las paredes de nuestras venas y capilares y favorecen una buena circulación.

Eleva las piernas. Cuando estés descansando procura elevar las piernas, porque de esta forma tan sencilla estarás favoreciendo el retorno venoso.

Realiza ejercicio regularmente. Da cada día un paseo de media hora, monta en bicicleta, nada… Cuanto más te muevas, más estarás favoreciendo que la circulación funcione correctamente.

También sería ideal que incluyeras a tu ritual de belleza diario la aplicación de un gel efecto frío y masajees tus piernas con movimientos ascendentes que favorezcan la circulación.

No permanezcas demasiado tiempo en la misma postura. Si tu trabajo te obliga a estar de pie o sentada muchas horas, procura hacer descansos de postura de vez en cuando. Levántate y camina unos minutos cada hora para activar tu circulación. Cuando estés en una misma postura mucho tiempo mueve la articulación de tus tobillos; de esta manera favoreces el retorno de sangre al corazón y alivias la pesadez de piernas. Hay diferentes tipos de ejercicios de tobillos que pueden ayudarte a favorecer el retorno venoso, este es sólo un ejemplo.

Cuando te estés duchando, finaliza realizando un masaje con movimientos circulares alternando agua tibia con agua fría desde los tobillos a las ingles, si utilizas también un guante de crin, vas a aliviar mucho los síntomas.

No abuses de la ropa ajustada y tampoco uses muy a menudo zapatos de tacón.

Cuidado del cabello en verano

En esta época del año, nuestro cabello es más susceptible a sufrir daños que en cualquier otro momento. Tenemos una exposición mayor a la luz solar lo que puede cambiar la textura del cabello, provocar deshidratación o pérdida de brillo y color. Para evitar que esto ocurra y que tu pelo luzca como te gustaría, he elaborado una lista con consejos de cuidados del cabello en verano. 

Hidratar el pelo. El cabello se compone en parte de agua. Un cabello hidratado es sinónimo a mayor protección y fuerza frente a las agresiones externas, como son los rayos UVA. Con el calor, parte de ese agua se evapora y puede provocar problemas de sequedad, rotura o falta de elasticidad. Por ello, te aconsejo que durante tu rutina de cabello aproveches para nutrir y reparar la melena con la ayuda de mascarillas.

Mantener la cabeza cubierta. El uso de sombreros o pañuelos en la playa y piscina  ayudan a proteger el cuero cabelludo de los rayos UVA/UVB. El exceso de sol castiga el cabello, así, que recogerlo es un otro truco infalible para protegerlo y, además de ser más cómodo. Se puede optar por muchos tipos de recogidos: moños, coletas y trenzas. Este último es el mejor para los baños, pues con ella se evitan enredos.

Proteger del cloro de la piscina y la sal marina. Además de la luz solar, hay otros dos factores que pueden dañar tu cabello en verano: el cloro en la piscina y la sal en el mar. El cloro puede causar deshidratación y hacer que el color del cabello teñido cambie y se pierda al degradar los pigmentos. Por sí sola, la sal marina lo secará y deshidratará porque su pH es más alto que el pH del cabello. Además de usar acondicionador, lávate siempre el cabello con agua dulce y champú después de nadar en la piscina o en el mar. No es suficiente con aclarar el pelo en la ducha de la playa o de la piscina, cuando llegues a casa, lávalo con champú. Puedes elegir champús de uso frecuente, ya que en verano es normal lavar el pelo a menudo.

El agua fría es todo un beneficio para el cabello y el cuero cabelludo, mejora la circulación sanguínea, ayuda a eliminar los residuos del día, y aporta un extra de brillo. No hace falta que laves el pelo con agua fría, solo al hacer el último aclarado

Usar protector solar: Actualmente, podrás elegir entre una gran variedad y formatos de protectores para el pelo. Con él, no solo conseguirás frenar los rayos solares, también hidratarás, nutrirás y aportarás brillo a la melena. No solo es importante proteger la piel, el cuero cabelludo también es una zona bastante delicada que merece de cuidados.

Cortar las puntas: Una vez finalizada la temporada de verano, te sugiero cortar las puntas de tu melena. Aproximadamente 5 centímetros te bastarán para sanear los extremos, fortalecer la fibra capilar y luchar contra la sequedad

En esta época del año no necesitamos secar el cabello de forma artificial, no tarda demasiado en secarse al aire, por eso, y por no dañar el pelo más de lo necesario, es importante evitar el secador, planchas o tenacillas en la medida de lo posible. En caso de no tener más remedio, siempre podemos hacerlo a temperatura media, ya que daña menos el cabello.

Consejos para evitar quemaduras solares

El sol puede ser un gran aliado, ya que nos aporta un extra de energía, estimula el aumento de las vitaminas A y D, ayuda al crecimiento y fortalecimiento de huesos y dientes. Pero también se puede convertir en nuestro gran enemigo, si nos exponemos de forma irresponsable y sin tomar las debidas precauciones ya que es el principal factor de riesgo de cáncer de piel, genera foto envejecimiento cutáneo y enfermedades oculares.

Tal y como comenté en el post que dediqué a la preparación de la piel para la llegada del verano, para conseguir un bronceado seguro tenemos que empezar a tomar el sol de forma gradual y siempre usando una protección solar alta. Pasadas unas semanas, no debemos abandonar el protector, pero si podemos utilizar uno con un factor inferior. Recuerda que hay que aplicarlo 20 minutos antes de la exposición y repetir la aplicación cada dos horas.

Evita exponerte al sol en las horas puntas, es decir, desde las 12:00 a las 16:00 horas. Estas son las horas donde los rayos del sol son mucho más fuertes y en las que se aconseja no tomar el sol ni hacer ejercicio intenso, sobre todo si vas con niños o personas mayores. El resto de las horas también podemos broncearnos y disfrutaremos mucho más sin necesidad de quemarnos.

No olvides hidratarte ya que las altas temperaturas resecan mucho la piel, así que si quieres evitar que esto suceda, deberás  hidratarte tanto por dentro, con la ingesta de agua, y por fuera con el uso de crema hidratante.

Existen bastantes fármacos que producen fotosensiblidad durante su toma, como es el caso de antibióticos, diuréticos, tratamientos para procesos antiinflamatorios y para tumores. Por eso es importante consultar con tu médico si la medicación que tomas supone algún riesgo a la hora de tomar el sol.

La piel no es la única parte del organismo que recibe los rayos del sol. La radiación incide también directamente sobre los ojos de tal manera que puede tener efectos perjudiciales a largo plazo sobre la retina. Para proteger la vista se recomienda el uso de gafas de sol que bloqueen el 100% de los rayos UV.

Si estos consejos te llegan tarde, y ya te has quemado:

No te expongas al sol, tan pronto te des cuenta que empiezas a quemarte, retírate del sol y cubre la piel para evitar más daños. Aunque parezca que las quemaduras van mejorando, es importante que protejas la piel mientras se está curando y es mejor que esperes hasta que no estés recuperada del todo evitando la exposición.

-Cuando te quemas, la piel está mucho más sensible, evita las duchas con agua caliente. Si el agua de la ducha sale con mucha presión seguramente te moleste, así que puedes sustituirla por un baño o una ducha ligera con agua fría o algo fresca para aliviar la piel.

 – Es muy importante que tu piel esté más hidratada que nunca, existen en las farmacias, cremas especializadas para ello, habla con tu farmacéutico que te podrá recomendar la mejor para tu caso.

-En los casos de quemaduras más graves conviene acudir al médico, sobre todo si ya han aparecido ampollas (que pueden infectarse) o si la quemadura se acompaña de malestar general.

Mejora la salud de tu piel

Siguiendo estos sencillos consejos diarios, puedes ayudar a mejorar la salud de tu piel durante todo el año.

  1. Es fundamental que limpies la piel del rostro por la mañana y antes de acostarte, con el fin de eliminar impurezas y maquillaje. Para ello se deben utilizar productos suaves, que no irriten la piel y ayuden a eliminar la grasa y la suciedad acumuladas. Otro hábito de limpieza recomendado es preparar una toalla especial para tu rostro y mantenerla seca y limpia cada vez que la uses.
  2. La hidratación constituye otro de los secretos de una piel sana y elástica, no sólo en el rostro, sino en todo el cuerpo. El uso de cremas y aceites hidratantes debe ser una rutina diaria para ayudar a restaurar la humedad perdida y mantener su buen estado y elasticidad.
  3. El agua mantiene la piel hidratada y te ayuda a eliminar toxinas. El truco está en ingerir líquidos regularmente.
  4. La comida también juega un papel importante en el cuidado de la piel. Se recomienda dar prioridad a los alimentos ricos en vitaminas. Las frutas y verduras son buenas fuentes de estos micronutrientes. Además, en verano hay tantas especies que puedes cortarlas en rodajas finas o mezclarlas para hacer un jugo natural, ¡perfecto para refrescarte en la playa o en la piscina! Por ejemplo, el melón, el mango o la fresa contienen mucha vitamina C, que ayuda a proteger las células del daño oxidativo. Por tanto, las manzanas también tienen un alto contenido en vitamina A, lo que ayuda a mantener la piel en condiciones normales
  5. Las necesidades de la piel evolucionan con la edad: si eres joven, demandará sobre todo hidratación; y conforme vas cumpliendo años, debes dedicarle más tiempo, cuidados antioxidantes y una buena dosis de nutrición.
  6. Es muy importante proteger y defender la piel del sol. Esto se hace usando factor de protección solar. Se recomienda utilizar al menos 15 SPF (factor de protección solar) 30 minutos antes de la exposición solar y volver a aplicarlo cada 2 horas o después del baño.
  7. La limpieza diaria de la piel también es un aspecto a tener en cuenta durante el cuidado. Después de bañarse en la piscina con agua clorada, se recomienda tomar una ducha para eliminar el cloro residual en la piel e hidratarla.
  8. Dormir lo suficiente es otro hábito que puede ayudar a que su piel se mantenga en buenas condiciones.
  9. Otro factor a considerar es la ropa y el calzado. Dependiendo del clima en el que nos hallemos, si es húmedo o seco, habrá que usar un tipo de ropa u otro. Si hace mucho calor, los materiales como el hilo o algodón son los más adecuados ya que favorecen la transpiración del sudor. El calzado también tiene mucha importancia. Si el pie permanece dentro de un calzado sin transpiración, ello favorecerá la aparición de hongos y malos olores.

Prepara tu piel para el verano

A medida que suben las temperaturas y empezamos a realizar el cambio de armario en nuestra ropa, debemos hacer lo mismo en nuestras rutinas de belleza y adaptarlas a la época del año en la que estamos.

Hemos estado muchos meses tapando completamente nuestra piel y debemos prepararla para exposiciones prolongadas al sol.

Como siempre, el primer paso que debemos realizar es una exfoliación corporal para eliminar impurezas y células muertas que van quedando en la superficie. La renovación celular también nos ayudará a conseguir un bronceado homogéneo. Os recuerdo el post donde os comentaba cómo realizar una buena exfoliación.

Es muy importante tener en cuenta que, independientemente del tipo de piel que tengas, se va a deshidratar si no la cuidas, por eso es fundamental hidratarla muy bien tanto por dentro como por fuera. Recuerda beber entre uno y dos litros diarios. Con el cambio de temperatura lo mejor es cambiar los productos que usamos yo te recomiendo pasar a una crema hidratante corporal con textura ligera.

Apuesta por una dieta variada en la que nunca falten alimentos ricos en vitamina C, como naranjas, kiwis, limones y arándanos. La vitamina C contiene una variedad de antioxidantes y también ayuda a mejorar la producción de colágeno de la piel. Las acelgas, las espinacas o las zanahorias son ricas en vitamina A, fundamentales para mantener la piel en buen estado. La vitamina B la podremos encontrar en la carne, el pescado, las frutas y legumbres. Son muy importantes porque interfieren con el proceso de renovación celular.

Por último el uso del protector solar es imprescindible en cualquier caso. Da igual la época del año, protegerse del sol es una de las normas básicas para cuidar la piel. Aunque en verano hay que reforzar este paso y no solo usarlo cuando estés en la playa o en la piscina. En nuestro día a día también sufrimos la agresiones del sol, la crema hidratante antiedad My Cream contiene factor de protección, pero os recomiendo una protección extra en verano utilizando una crema protectora fluida factor 50 que no deje restos en la piel.

Pasos imprescindibles en nuestro cuidado facial diario

Es fundamental mantener una rutina diaria que nos ayude  a cuidar y proteger nuestra piel del exterior y de los inevitables signos del paso del tiempo.

Por la mañana debemos comenzar nuestra rutina realizando una limpieza del rostro, ya que,  mientras dormimos, se acumulan en nuestra piel bacterias, suciedad y partículas de sudor que taponan los poros, haciendo que el rostro pierda su aspecto saludable. Pueden ser lociones limpiadoras o agua micelar específicas para los cutis más sensibles o grasos o agua templada y jabón.

Tras la limpieza debemos hidratar la piel con el Serum facial para poder llegar a las capas más profundas de la dermis. Aplicamos en cara, cuello y escote. Recuerda el post que tratamos sobre él aquí.

La piel del contorno de ojos y labios es más fina y por eso requiere un paso extra de cuidado, sobre todo a partir de cierta edad. Tras el serum emplearemos una pequeña cantidad de contorno de ojos y labios que distribuiremos realizando unos pequeños toques.

Por último aplicaremos la crema hidratante antiedad My Cream con efecto luminosidad para Es fundamental porque debemos conservar el nivel óptimo de agua que necesita nuestra piel y además ayudaremos a que mantenga su elasticidad y su función barrera.

Al llevar protección al sol, podemos acabar aquí nuestra rutina de la mañana, pero debemos extremar la protección de nuestra piel a las radiaciones, cada vez más altas sobre todo en verano, por lo que os aconsejo estos meses de verano incluir el uso de una crema con factor de protección 50 para la cara, cuello y escote. De esta forma evitaremos los riesgos que conlleva el sol y prevendremos el envejecimiento cutáneo.

Soy partidaria de realizar una doble limpieza diaria, una por la mañana y otra por la noche.  Al llegar la noche es importante llegar a la cama con la piel limpia, eliminando los restos de maquillaje, polvo y polución que se acumulan a lo largo del día en nuestra piel. En caso de no hacerlo se pueden obstruir los poros impidiendo la correcta absorción de los productos y favoreciendo la aparición de granitos  aplicando de nuevo crema hidratante que nos ayudará en la regeneración celular que se produce mientras dormimos.

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