Advice Isabel

Consejos para evitar quemaduras solares

El sol puede ser un gran aliado, ya que nos aporta un extra de energía, estimula el aumento de las vitaminas A y D, ayuda al crecimiento y fortalecimiento de huesos y dientes. Pero también se puede convertir en nuestro gran enemigo, si nos exponemos de forma irresponsable y sin tomar las debidas precauciones ya que es el principal factor de riesgo de cáncer de piel, genera foto envejecimiento cutáneo y enfermedades oculares.

Tal y como comenté en el post que dediqué a la preparación de la piel para la llegada del verano, para conseguir un bronceado seguro tenemos que empezar a tomar el sol de forma gradual y siempre usando una protección solar alta. Pasadas unas semanas, no debemos abandonar el protector, pero si podemos utilizar uno con un factor inferior. Recuerda que hay que aplicarlo 20 minutos antes de la exposición y repetir la aplicación cada dos horas.

Evita exponerte al sol en las horas puntas, es decir, desde las 12:00 a las 16:00 horas. Estas son las horas donde los rayos del sol son mucho más fuertes y en las que se aconseja no tomar el sol ni hacer ejercicio intenso, sobre todo si vas con niños o personas mayores. El resto de las horas también podemos broncearnos y disfrutaremos mucho más sin necesidad de quemarnos.

No olvides hidratarte ya que las altas temperaturas resecan mucho la piel, así que si quieres evitar que esto suceda, deberás  hidratarte tanto por dentro, con la ingesta de agua, y por fuera con el uso de crema hidratante.

Existen bastantes fármacos que producen fotosensiblidad durante su toma, como es el caso de antibióticos, diuréticos, tratamientos para procesos antiinflamatorios y para tumores. Por eso es importante consultar con tu médico si la medicación que tomas supone algún riesgo a la hora de tomar el sol.

La piel no es la única parte del organismo que recibe los rayos del sol. La radiación incide también directamente sobre los ojos de tal manera que puede tener efectos perjudiciales a largo plazo sobre la retina. Para proteger la vista se recomienda el uso de gafas de sol que bloqueen el 100% de los rayos UV.

Si estos consejos te llegan tarde, y ya te has quemado:

No te expongas al sol, tan pronto te des cuenta que empiezas a quemarte, retírate del sol y cubre la piel para evitar más daños. Aunque parezca que las quemaduras van mejorando, es importante que protejas la piel mientras se está curando y es mejor que esperes hasta que no estés recuperada del todo evitando la exposición.

-Cuando te quemas, la piel está mucho más sensible, evita las duchas con agua caliente. Si el agua de la ducha sale con mucha presión seguramente te moleste, así que puedes sustituirla por un baño o una ducha ligera con agua fría o algo fresca para aliviar la piel.

 – Es muy importante que tu piel esté más hidratada que nunca, existen en las farmacias, cremas especializadas para ello, habla con tu farmacéutico que te podrá recomendar la mejor para tu caso.

-En los casos de quemaduras más graves conviene acudir al médico, sobre todo si ya han aparecido ampollas (que pueden infectarse) o si la quemadura se acompaña de malestar general.

Mejora la salud de tu piel

Siguiendo estos sencillos consejos diarios, puedes ayudar a mejorar la salud de tu piel durante todo el año.

  1. Es fundamental que limpies la piel del rostro por la mañana y antes de acostarte, con el fin de eliminar impurezas y maquillaje. Para ello se deben utilizar productos suaves, que no irriten la piel y ayuden a eliminar la grasa y la suciedad acumuladas. Otro hábito de limpieza recomendado es preparar una toalla especial para tu rostro y mantenerla seca y limpia cada vez que la uses.
  2. La hidratación constituye otro de los secretos de una piel sana y elástica, no sólo en el rostro, sino en todo el cuerpo. El uso de cremas y aceites hidratantes debe ser una rutina diaria para ayudar a restaurar la humedad perdida y mantener su buen estado y elasticidad.
  3. El agua mantiene la piel hidratada y te ayuda a eliminar toxinas. El truco está en ingerir líquidos regularmente.
  4. La comida también juega un papel importante en el cuidado de la piel. Se recomienda dar prioridad a los alimentos ricos en vitaminas. Las frutas y verduras son buenas fuentes de estos micronutrientes. Además, en verano hay tantas especies que puedes cortarlas en rodajas finas o mezclarlas para hacer un jugo natural, ¡perfecto para refrescarte en la playa o en la piscina! Por ejemplo, el melón, el mango o la fresa contienen mucha vitamina C, que ayuda a proteger las células del daño oxidativo. Por tanto, las manzanas también tienen un alto contenido en vitamina A, lo que ayuda a mantener la piel en condiciones normales
  5. Las necesidades de la piel evolucionan con la edad: si eres joven, demandará sobre todo hidratación; y conforme vas cumpliendo años, debes dedicarle más tiempo, cuidados antioxidantes y una buena dosis de nutrición.
  6. Es muy importante proteger y defender la piel del sol. Esto se hace usando factor de protección solar. Se recomienda utilizar al menos 15 SPF (factor de protección solar) 30 minutos antes de la exposición solar y volver a aplicarlo cada 2 horas o después del baño.
  7. La limpieza diaria de la piel también es un aspecto a tener en cuenta durante el cuidado. Después de bañarse en la piscina con agua clorada, se recomienda tomar una ducha para eliminar el cloro residual en la piel e hidratarla.
  8. Dormir lo suficiente es otro hábito que puede ayudar a que su piel se mantenga en buenas condiciones.
  9. Otro factor a considerar es la ropa y el calzado. Dependiendo del clima en el que nos hallemos, si es húmedo o seco, habrá que usar un tipo de ropa u otro. Si hace mucho calor, los materiales como el hilo o algodón son los más adecuados ya que favorecen la transpiración del sudor. El calzado también tiene mucha importancia. Si el pie permanece dentro de un calzado sin transpiración, ello favorecerá la aparición de hongos y malos olores.

Prepara tu piel para el verano

A medida que suben las temperaturas y empezamos a realizar el cambio de armario en nuestra ropa, debemos hacer lo mismo en nuestras rutinas de belleza y adaptarlas a la época del año en la que estamos.

Hemos estado muchos meses tapando completamente nuestra piel y debemos prepararla para exposiciones prolongadas al sol.

Como siempre, el primer paso que debemos realizar es una exfoliación corporal para eliminar impurezas y células muertas que van quedando en la superficie. La renovación celular también nos ayudará a conseguir un bronceado homogéneo. Os recuerdo el post donde os comentaba cómo realizar una buena exfoliación.

Es muy importante tener en cuenta que, independientemente del tipo de piel que tengas, se va a deshidratar si no la cuidas, por eso es fundamental hidratarla muy bien tanto por dentro como por fuera. Recuerda beber entre uno y dos litros diarios. Con el cambio de temperatura lo mejor es cambiar los productos que usamos yo te recomiendo pasar a una crema hidratante corporal con textura ligera.

Apuesta por una dieta variada en la que nunca falten alimentos ricos en vitamina C, como naranjas, kiwis, limones y arándanos. La vitamina C contiene una variedad de antioxidantes y también ayuda a mejorar la producción de colágeno de la piel. Las acelgas, las espinacas o las zanahorias son ricas en vitamina A, fundamentales para mantener la piel en buen estado. La vitamina B la podremos encontrar en la carne, el pescado, las frutas y legumbres. Son muy importantes porque interfieren con el proceso de renovación celular.

Por último el uso del protector solar es imprescindible en cualquier caso. Da igual la época del año, protegerse del sol es una de las normas básicas para cuidar la piel. Aunque en verano hay que reforzar este paso y no solo usarlo cuando estés en la playa o en la piscina. En nuestro día a día también sufrimos la agresiones del sol, la crema hidratante antiedad My Cream contiene factor de protección, pero os recomiendo una protección extra en verano utilizando una crema protectora fluida factor 50 que no deje restos en la piel.

Pasos imprescindibles en nuestro cuidado facial diario

Es fundamental mantener una rutina diaria que nos ayude  a cuidar y proteger nuestra piel del exterior y de los inevitables signos del paso del tiempo.

Por la mañana debemos comenzar nuestra rutina realizando una limpieza del rostro, ya que,  mientras dormimos, se acumulan en nuestra piel bacterias, suciedad y partículas de sudor que taponan los poros, haciendo que el rostro pierda su aspecto saludable. Pueden ser lociones limpiadoras o agua micelar específicas para los cutis más sensibles o grasos o agua templada y jabón.

Tras la limpieza debemos hidratar la piel con el Serum facial para poder llegar a las capas más profundas de la dermis. Aplicamos en cara, cuello y escote. Recuerda el post que tratamos sobre él aquí.

La piel del contorno de ojos y labios es más fina y por eso requiere un paso extra de cuidado, sobre todo a partir de cierta edad. Tras el serum emplearemos una pequeña cantidad de contorno de ojos y labios que distribuiremos realizando unos pequeños toques.

Por último aplicaremos la crema hidratante antiedad My Cream con efecto luminosidad para Es fundamental porque debemos conservar el nivel óptimo de agua que necesita nuestra piel y además ayudaremos a que mantenga su elasticidad y su función barrera.

Al llevar protección al sol, podemos acabar aquí nuestra rutina de la mañana, pero debemos extremar la protección de nuestra piel a las radiaciones, cada vez más altas sobre todo en verano, por lo que os aconsejo estos meses de verano incluir el uso de una crema con factor de protección 50 para la cara, cuello y escote. De esta forma evitaremos los riesgos que conlleva el sol y prevendremos el envejecimiento cutáneo.

Soy partidaria de realizar una doble limpieza diaria, una por la mañana y otra por la noche.  Al llegar la noche es importante llegar a la cama con la piel limpia, eliminando los restos de maquillaje, polvo y polución que se acumulan a lo largo del día en nuestra piel. En caso de no hacerlo se pueden obstruir los poros impidiendo la correcta absorción de los productos y favoreciendo la aparición de granitos  aplicando de nuevo crema hidratante que nos ayudará en la regeneración celular que se produce mientras dormimos.

Cuidado cuello y escote

A menudo prestamos mucha atención a los cuidados de la piel de la cara en nuestra rutina de belleza diaria, descuidando la del escote y el cuello, siendo estas partes del cuerpo, las que antes delatan el paso del tiempo.

La piel del cuello y escote tiene propiedades especiales lo que hace que necesite unos cuidados específicos, que si bien no son muy complicados de aplicar, se suelen descuidar.

En esta zona la piel es muy fina y tiene menos glándulas sebáceas por lo que se necesita un aporte extra de hidratación. Otro factor a tener en cuenta son los constantes movimientos que realizamos que provoca que aparezcan antes las arrugas, así como el efecto de la ley de la gravedad que hace que tienda a descolgarse.

Por todos estos motivos, debemos prestar especial atención a esta parte del cuerpo. Tal y como comentamos en un post anterior, un gesto tan sencillo como extender la crema hidratante del rostro hacia el cuello y escote, previenen parte del problema.

Existen ejercicios específicos para reafirmar esta zona del cuerpo, te dejo varios: 

-Apoyando los brazos sobre la mesa, con las manos juntas por las muñecas y abiertas en forma de copa, se  posa la barbilla y dejando caer el peso de la cabeza, presionando varias veces.

-Con la espalda recta, realizar lentamente giros completos de la cabeza. Relajar, hacer cinco y parar.

-Otro ejercicio que sirve también para el busto es juntar las palmas de las manos a la altura del pecho, en posición de rezo, y presionar una contra la otra con fuerza. Relajar y repetir diez veces.

-Inclinar la cabeza hacia adelante, intentando tocar con la barbilla el cuello, y después hacia atrás lo más posible. Hacer series de cinco movimientos lentamente.

-Pronunciar de forma muy exagerada las letras O y X diez veces seguidas. Además del cuello, este ejercicio tonifica el pecho.

Tiempo de cerezas

Llega la temporada de las cerezas, y quiero contaros todas las propiedades que tiene esta rica fruta.

Las cerezas son ricas en flavonoides y vitaminas A y C, por lo que son antioxidantes y ayudan a combatir el envejecimiento celular. También tienen un alto contenido en oligoelementos: hierro, calcio, fósforo, azufre, y sobre todo potasio, así como zinc, cobre, magnesio, cobalto, etc. Estos componentes confieren a las cerezas propiedades remineralizantes y tonificantes para el organismo. Además  favorecen una mejor circulación al reparar el estado de los vasos sanguíneos,  por lo que también actúan sobre la celulitis.

Las cerezas contienen más de un 80% de agua por lo que ayudan a mantener el cuerpo hidratado y calman la sed. Tienen muy pocas calorías y se recomiendan en dietas depurativas donde se necesita eliminar toxinas; es especialmente purgante para el hígado. Por su abundante fibra también ayudan a mejorar el tracto intestinal y a saciar el hambre.

En la dermis ayuda a combatir el envejecimiento manteniendo en equilibrio los niveles de hidratación y previniendo la aparición de manchas, arrugas, o flacidez.

Por otra parte, se ha estudiado que las cerezas también contienen triptófano y serotonina, que estimulan durante el día la actividad y el buen estado de ánimo, y melatonina que ayuda a favorecer por la noche el sueño.

consejos para el uso de autobroncadores

Consejos para el uso de autobronceadores

La fórmula para un bronceado radiante sin exponerse a los rayos del sol es el autobronceador. Este es su primer y más importante beneficio: puede ayudarnos a ponernos morenos sin exponer nuestro cuerpo a los dañinos rayos ultravioletas. Elige un producto de alta calidad y obtendrás un moreno dorado muy natural, similar al que te aporta el sol.

Desde mousse y espumas hasta aceites y cremas que no manchan, las fórmulas autobronceadoras son cada vez más complejas.

 No importa qué tipo de autobronceador elijas, las reglas son las mismas:

    -Exfolia primero: tal y como hemos comentado es el primer paso antes de realizar cualquier tratamiento en la piel. Aquí puedes recordar cómo hacerlo. Para conseguir un tono de piel uniforme, os recomiendo realizar una sesión de exfoliación, depilación e hidratación el día de antes. Debemos eliminar el exceso de células muertas de la piel, dedicando más atención a las áreas más rugosas como son rodillas, codos y tobillos.

– Antes de aplicar el autobronceador la piel debe estar seca y limpia. Puedes aprovechar el momento después de la ducha para realizarlo.

-Para prevenir manchas en las manos por el uso del autobronceador, puedes utilizar guantes de plástico para extenderlo.

– En caso de tener alguna mancha en la piel, aplica una base de vaselina sobre ella, con ello conseguiremos igualar  el color de la mancha con el tono de la piel y evitar que resalten

– Comprueba tener la piel seca antes de vestirte, yo te recomiendo el uso de prendas holgadas.

En cualquier caso, si vamos a exponernos al sol, hay que usar siempre un fotoprotector adecuado a nuestra piel ya que  el autobronceador solo da color a la capa superior de la piel pero no la protege de la radiación.

Para prolongar el efecto del autobronceador debemos hidratar la piel, de este modo no solo conseguiremos un tono de piel uniforme sino que también potenciaremos su luminosidad.

beneficios de un correcto descanso

Beneficios de un correcto descanso

Dormir bien es tan importante para nuestro cuerpo como mantener una dieta saludable.

El sueño restaurará nuestra salud física y mental, repondrá nuestra energía y evitará posibles enfermedades.

Los expertos recomiendan en la edad adulta dormir entre 7 y 9 horas, disminuyendo a 7-8 a partir de los 65 años. También seguir un horario de sueño y, siempre que sea posible, mantenerlo los fines de semana. Acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora favorece un descanso adecuado.

Realizar ejercicio físico diario, no abusar de bebidas estimulantes o cenar pronto serán rutinas beneficiosas para conciliar el sueño.

Sin embargo, el uso de teléfonos o tablets antes de dormir no favorecen el descanso. La luz emitida por estos dispositivos altera el ciclo del sueño al interactuar con la producción de melatonina, una hormona que ayuda al descanso. Para evitarlo, los expertos aconsejan apagar estos dispositivos dos horas antes de dormir.

Dormir es fundamental para la mente. Entre los beneficios de un descanso adecuado, se encuentran una mejor función de la memoria y el aumento de la creatividad. La falta de sueño dificulta el aprendizaje y la realización de tareas.

Nuestro cuerpo también notará las bondades de un buen descanso. Durante las horas de sueño, en nuestro organismo se suceden procesos en los que se favorece el adecuado funcionamiento de diversos sistemas como, por ejemplo, el sistema inmune.

Un correcto descanso, además, favorece el control del peso y  protege al corazón, ya que en situaciones de insomnio aumentan en sangre hormonas relacionadas con el estrés (adrenalina y cortisol) que aumentan la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Cuando dormimos, nuestro cuerpo se relaja y produce hormonas que contrarrestan los efectos de esas otras y colaboran, entre otras cosas, a que nos encontremos más felices. Al relajarse nuestro cuerpo y  disminuir la actividad del organismo, el sistema circulatorio trabaja menos porque la presión arterial ha disminuido y se necesita menos esfuerzo para bombear la sangre.

Durante el periodo comprendido entre las 23h y las 4 de la madrugada la piel se renueva de manera natural, elimina toxinas y se regeneran los tejidos aumentando la elastina y el colágeno. Curiosamente, la piel se deshidrata más por la noche que por el día, lo que hace necesario darle a la piel la hidratación que requiere antes de ir a descansar. Así, garantizamos despertarnos con un rostro luminoso y fresco.

Retención de líquidos

Una de las mayores incomodidades del verano es sentir el cuerpo hinchado, especialmente las piernas, las mujeres somos más propensas a la retención de líquidos.

Hoy con doy unos consejos para evitarlo.

La retención de líquidos o edema  es una acumulación de líquido intersticial, es decir, un aumento excesivo de líquido en los tejidos.

Uno de los problemas más comunes con los cambios hormonales después de los 25 años, especialmente después del embarazo, es la retención de líquidos. Sin embargo, factores como el sobrepeso, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y la obesidad también pueden provocar que la acumulación de agua en nuestro organismo supere los niveles normales.

¿No estás segura de si tu problema es la retención de líquidos?

Si notas que la ropa, anillos o zapatos te quedan más ajustados de lo normal, has aumentado de peso sin motivo aparente, orinas menos veces de las habituales, sientes las piernas pesadas… Haz una prueba sencilla para comprobarlo, presiona la zona hinchada con el dedo pulgar y, si la marca permanece durante unos segundos, significará que sí.

Consejos para evitar la retención de líquidos.

Al contrario de lo que puedas pensar, beber agua será el mejor aliado contra la retención de líquidos. De hecho, el consumo diario recomendado está entre 1,5 y 2 litros. El agua arrastrará el líquido acumulado.

Haz una dieta saludable  rica en carne blanca, legumbre, fruta y verdura fresca. Intenta incluir alimentos ricos en potasio que es el encargado de regular el nivel de agua en el organismo puedes encontrarlo en aguacate, plátano, espinacas o sandia.

Para ayudar a mejorar la circulación sanguínea es recomendable realizar al menos media hora de ejercicio físico como caminar, andar en bicicleta, bailar, nadar, etc.  tres o más veces por semana.

Reducir el consumo de sal, refrescos y alcohol.

El descanso de la noche alivia esta retención de líquido por la posición horizontal, si puedes hacerlo con las piernas ligeramente elevadas notarás una gran diferencia por la mañana.

Frutas que hidratan la piel

La fruta es un alimento fundamental de nuestra dieta diaria, se trata de un aliado indispensable para el cuerpo, especialmente para la piel.

Las frutas tienen muchas propiedades beneficiosas para el cuerpo y son una fuente inagotable de vitaminas, minerales, agua y antioxidantes. Su consumo nos ayuda a hidratar la piel, mejorar la digestión y eliminar la retención de líquido incluso a protegernos del sol.

Hoy, hablaremos algunas frutas que pueden hidratar la piel y también ayudarnos a perder peso.

Piña y papaya: tienen un alto contenido de enzimas digestivas. Esto significa que ayudan a la digestión. Pero también tienen efectos antiinflamatorios y diuréticos. En otras palabras, ayudan a eliminar líquidos y toxinas.

Naranja: como sabe, es rica en vitamina C, que es ideal para rejuvenecer la piel apagada. Contiene antioxidantes, por lo que es muy adecuado para retrasar el envejecimiento cutáneo. Pero esto no es todo, también facilita la síntesis de colágeno que hace  que nuestra piel sea más elástica y suave.

Kiwi: contiene más vitamina C  que la naranja. También contiene vitaminas B y E. Es astringente. Por tanto, es ideal para pieles con tendencia acneica. Tiene muy pocas calorías. Y también muestra específicamente que puede combatir el estreñimiento.

Sandía y melón: las clásicas frutas de verano. Son excelentes porque tienen efecto saciante y además son diuréticos. Pueden eliminar toxinas. Mejoran enormemente la apariencia de la celulitis y el acné. Contienen fibra y mucha agua, por lo que son muy hidratantes para la piel. Contienen vitaminas A y C.

La pera: esta fruta contiene antioxidantes, cuando tomamos este alimento estamos ayudando a combatir la retención de líquidos y ayudamos a eliminar toxinas y grasas. Además estimula la digestión y promueve la salud intestinal. También es una buena aliada para nuestro corazón, ya que es una excelente fuente de fibra dietética, y esta, es buena para el corazón. La pera reduce la presión arterial, evitando la formación de coágulos o dañar al sistema cardiovascular.

Pomelo: contiene gran variedad de vitaminas, antioxidantes y flavonoides. Es una fruta ideal para mejorar la piel. Tiene muy pocas calorías, por lo que suele ser muy recomendable en alimentos dietéticos.

Mango: rico en Vitamina A y Beta carotenos. Esto significa que te ayuda a broncear tu piel. Una fruta estupenda para mantener los tejidos epiteliales adecuadamente. Rica en antioxidantes, esta fruta ayuda a neutralizar los radicales libres que oxidan las células de la piel. También protege tu piel de los daños solares y hace que notes tu piel hidratada y tersa.

Fresas y frutos rojos: contienen mucha agua y potasio. Tienen mucha fibra lo que ayuda a regular el tránsito intestinal. Poseen un alto contenido en vitamina C, ácido cítrico y hierro. Pueden proteger la piel de los radicales libres y ayudan a prevenir el proceso de oxidación de la piel.

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