Advice Isabel

Cuidados de la piel en invierno

Nuestra piel afronta constantemente, durante los meses de invierno, condiciones extremas, pasamos del frío y el viento en la calle al calor de la calefacción en casa o el trabajo. Por eso esta semana os doy unos tips para poder protegerla en estos gélidos meses.

El frío hace que nuestra piel pierda elastina, colágeno y contenido de agua por lo que está cada vez más seca y sufre irritaciones.

Protege bien la piel, especialmente  la de la cara y manos que es la que mantenemos más expuesta al frío, con una hidratación adecuada. Es fundamental para evitar la deshidratación y sequedad. Ten especial cuidado con las zonas más sensibles del rostro como son el contorno de los ojos y los labios, utiliza productos específicos para ellos. Y por supuesto no te olvides de las gafas de sol y el uso de protector labial al salir de casa. Para no arrepentirte de las posibles durezas, manchas y sequedad de manos, cuida de ellas a diario con crema hidratante y no te olvides de los guantes!

A veces lo único que nos apetece al llegar a casa es un baño de agua muy caliente, pero recuerda que esto provoca aún más deshidratación en la piel. Evita el agua excesivamente caliente.

El sol quema igual o más que en verano. No olvides la fotoprotección si vas a la nieve, los rayos solares potencian su efecto al reflejarse en ella.

Si en casa hay personas con piel seca, sensible o con enfermedades cutáneas que empeoran en invierno, aumenta la humedad ambiental con algún humidificador.

Recuerda seguir una dieta equilibrada y mantener una correcta ingesta de líquidos.

Cuida tu piel y la de tu familia en invierno. Ante cualquier duda o problema cutáneo, acude al dermatólogo.

Protección solar todo el año

Muchas personas cometen el error de no utilizar cremas con factor de protección solar durante los meses de otoño e invierno. Piensan que al tener nuestra piel más cubierta que los meses estivales y  no estar tan expuesta al sol, porque hay menos horas de luz, pasamos más tiempo en sitios cerrados y además muchos días está nublado y apenas vemos el sol, no es necesario hacerlo.

La protección solar es diferente con respecto al verano pero es necesaria seguir haciéndola, ya que, nuestra piel continúa expuesta a la radiación solar durante el invierno, especialmente la piel del rostro, cuello y manos. Aunque la cantidad de radiación que llega a la piel es inferior a la que recibe en verano, hay que tenerla en cuenta puesto que los efectos del sol son acumulativos.

Si bien no sentimos el calor del sol, los rayos UV siguen llegando a la piel, ¡también los días nublados y de lluvia! El 90% de los rayos UV atraviesa las nubes y alcanzan a la piel, aunque los rayos UV de tipo B -responsables del bronceado y las quemaduras- son menos intensos durante esta época del año, los rayos UV de tipo A -responsables del foto envejecimiento cutáneo- llegan a la piel con la misma intensidad durante todo el año y a cualquier hora del día, sin perder energía incluso en los días nublados.

Es importante el uso diario de una crema hidratante con factor de protección solar igual o superior a 15, como My Cream. No obstante, si la exposición al sol va a ser más alta o la persona tiene problemas en la piel, lo mejor es optar por un factor 30 o incluso 50. El protector solar es el último producto que deberás aplicarte en la piel justo antes del maquillaje.

En caso de ir a la nieve, su uso es incluso más necesario que cuando vamos a la playa. Mientras la arena sólo refleja un 15% de la radiación solar, sobre la nieve el porcentaje puede llegar al 85%. Además los rayos solares inciden con más virulencia en la piel conforme va aumentando la altura respecto al nivel del mar. Está constatado que cada 1.000 metros de altura los daños provocados por la radiación solar aumentan un 15%. También hay que tener en cuenta que la nieve crea un efecto espejo que refleja el 80% de los rayos ultravioletas y la acción del frío y el viento sobre la piel provocan que se reseque y pierda hidratación, volviéndola más frágil y susceptible de sufrir quemaduras.

Recomendaciones importantes:

-Aplica el protector solar media hora antes de la exposición solar.

-Al hacer ejercicio al aire libre, recuerda aplicar el protector solar en orejas, cuello, manos y labios.

-Es muy importante el uso de gafas de sol que eviten las radiaciones en esta zona tan sensible.

-Si con todo evidencia enrojecimiento, ardor o dolor en la zona después de la exposición al sol sin protección, consulte con su médico o farmacéutico.

Regalo de Navidad

La Navidad es momento perfecto para demostrarles a nuestros seres queridos lo especiales que son. Los regalos de belleza son siempre una buena opción para acertar, ya que nos permite cuidarnos, dedicarnos un rato a nosotras mismas y vernos mejor.

Un regalo con el que mimarás a quien tú elijas, además de aportarle bienestar y confort. Porque… ¿A quién no le gusta que le mimen? ¿A quién no le gustaría rejuvenecer y ensalzar su belleza natural? ¿A quién no le gustaría darse ese caprichito beauty con el que quitarse años de encima?

Por ello, una muy buena manera de hacerlo es eligiendo un regalo que sepamos que, no solo va a dibujar una sonrisa en la cara de la persona que lo recibe, sino que además va a ayudarle a mejorar el estado de su piel, convirtiéndose en parte de su rutina de belleza.

También tienes la opción de hacerte un auto regalo porque, además de que seguro que te lo mereces, el acierto está garantizado.

Elige los productos que quieras: Crema hidratante, serum y contorno de ojos y labios. Los recibirás en una bolsa decorada especialmente para estas fechas, durante todo el mes de diciembre y hasta Reyes.

Escribe tu carta, las Navidades están a la vuelta de la esquina.

Cuidado piel facial

La piel se encarga de proteger el cuerpo ante los agentes externos. Actúa como barrera frente a los cambios de temperatura, el aire, las bacterias, etcétera. Además, la salud de la piel también puede ser reflejo de alteraciones en otras partes del cuerpo. Se trata del órgano más grande del cuerpo

Mantener unos hábitos de vida lo más sanos posibles, es la manera más sencilla de conseguir una buena salud de la piel. El uso de cosméticos nos ayuda a proteger, hidratar y regenerar la piel, entre otras cosas, pero son nuestros actos lo que hará que realmente funcionen o no.

En concreto, para proteger la piel del rostro, sigue estos consejos.

Como siempre la higiene es la primera regla y la más importante. Debemos realizar una limpieza del rostro dos veces al día, por la mañana y por la noche. El agua sola no es capaz de disolver la grasa y la suciedad, te recomiendo que utilices un cosmético acorde a tu tipo de piel.

Tras la limpieza, debemos hidratar la piel para reponer el agua que ha perdido. Tenemos que hacerlo por fuera, con el uso de cremas hidratantes a diario, y por dentro, bebiendo agua, infusiones y otros líquidos, de esta forma mantendremos el cuerpo limpio de toxinas y ayudaremos en el tránsito intestinal.

Debemos incluir el uso de protectores solares en nuestra rutina matutina incluso en invierno, muchas cremas hidratantes, como My Cream, ya incluyen factor de protección. La exposición a los rayos ultravioletas es una de las agresiones más importantes que sufre la piel a diario, causando su envejecimiento además de otros problemas mayores

La práctica  deportiva favorece la circulación sanguínea y linfática. Caminar media hora al día activa todo el organismo, ¡mente incluida! De esta forma ayudamos a oxigenar los tejidos y la piel absorba nutrientes a través de la sangre.

Descansar correctamente es, sin duda, una cura de belleza, ya que es de noche cuando la piel pone en marcha sus mecanismos de reparación natural. Recuerda aplicar My Cream antes de dormir para regenerar la piel, evitando su envejecimiento.

Tener una alimentación sana  y equilibrada también juega un papel importante en el cuidado de la piel. Se recomienda dar prioridad a los alimentos ricos en vitaminas, las frutas y verduras son buenas fuentes de estos micronutrientes,  y en proteínas de calidad, como las carnes magras y los pescados azules, que contribuyen a mantener tanto el agua como la grasa de la piel en buen estado.

Cuidado de las manos

Llevamos mucho tiempo escuchando la importancia de  lavarnos las manos… ha pasado de ser una cosa necesaria a convertirse en un gesto imprescindible! Pero el uso de geles hidroalcohólicos y la sobredosis de jabón, además de ser muy efectivo para desactivar el coronavirus, elimina los aceites naturales de la piel y deshidratan  las manos.

Si a todo esto unimos la llegada del frío, tal y como hablamos en los post anteriores, las manos pueden sufrir mucho.

Las manos son una de nuestras cartas de presentación, muestran el tipo de trabajo que realizamos, lo mucho o poco que nos gusta cuidarnos o incluso nuestra edad. Por lo que vamos a recordar algún consejo para cuidarlas.

La piel de las manos es pobre en colágeno y glándulas sebáceas, por lo que tienden a deshidratarse o incluso descamarse en caso de no tener los cuidados adecuados. Mi consejo es lavarlas con agua y jabón que respete el pH de la piel, secarlas muy bien sin frotarlas demasiado y aplicar crema hidratante varias veces  al día.

Con los años aparecen manchas que podemos intentar prevenir con el uso de crema de manos con factor de protección solar. Puede que te parezca pronto… pero la prevención es la medida más sabia.

En caso de utilizar durante mucho tiempo guantes  de  goma o látex, es mejor que también te pongas debajo unos de algodón, evitará posibles erosiones en la piel y que se ablanden las uñas.

Antes de acostarte, aplícate crema hidratante en las manos, incluye este paso en tu rutina todas las noches y notarás grandes resultados.

Vitaminas

Las vitaminas forman parte de los nutrientes esenciales y son indispensables para el buen funcionamiento del cuerpo. Con una alimentación variada y equilibrada nos aseguramos la obtención del aporte necesario para nutrir nuestro cuerpo.

Además alguna de ellas desempeñan un papel importante en el cuidado facial, por lo que además de en la alimentación, las podemos encontrar en la composición de serums y cremas faciales.

La vitamina A es muy eficaz para la regeneración de la piel. Estimula la formación de colágeno, ayuda a la reducción de cicatrices. La vitamina A es una de las primeras líneas de defensa contra problemas de la piel como el acné y el envejecimiento. La vitamina A se puede encontrar en los huevos, la leche, espinacas, zanahoria, brócoli, calabaza, lechuga y naranjas. Este nutriente también contribuye a mantener una visión saludable y fortalecer el sistema inmunitario.

La vitamina B te ayudará a acelerar el metabolismo y te dará la energía necesaria para lograr tus objetivos día con día. Posee propiedades antiinflamatorias, antibacterianas, ayuda a reducir las reacciones alérgicas, el acné y protege del sol. La biotina, un tipo de vitamina B, es un nutriente que forma la base de las células de la piel, las uñas y el cabello, y una deficiencia de biotina puede provocar dermatitis y picazón en la piel. Tu cuerpo suministra mucha vitamina B por sí solo, pero también  puedes encontrarla en plátanos, huevos, pollo, avena y arroz.

La vitamina C no solo es capaz de fortalecer el sistema inmunitario, sino que además, es el mejor antioxidante de todos, capaz de reparar el daño causado por los radicales libres a las células y prevenir el estrés oxidativo en el cuerpo. Es una de las principales vitaminas para el cuidado facial, también puede ayudar a proteger contra el daño solar y contribuye a la formación de colágeno y de los vasos sanguíneos para ayudar en la reparación de arrugas y mantener la piel suave y flexible. La vitamina C se encuentra en frutos cítricos, así como en diversas verduras: tomates, brócoli, perejil o la col rizada.

La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio y el fosforo. Al igual que el hierro la vitamina D es necesaria para el crecimiento y desarrollo del organismo. Podemos encontrarla en alimentos como el salmón, atún, champiñones, bacalao o atún.

La vitamina E es un potente antioxidante que ayuda a que las células se mantengan activas por lo que retrasa el envejecimiento, destruye los radicales libres que se forman por el paso de los años, tiene propiedades foto protectoras para mantener la piel a salvo del daño solar Encontrarás vitamina E en alimentos como nueces, huevos y verduras de hoja verde.

Limpieza facial

Cada día dedica unos pocos minutos, por la mañana y por la noche, para la limpieza facial. Este pequeño gesto realizado con constancia ayudará a mantener la piel sana, prevenir los signos del paso del tiempo y protegerla frente a agentes externos agresivos como el sol, el frío, el aire o la contaminación atmosférica. Sin duda una de las bases para tener una piel bien cuidada es la higiene.

Os recomiendo limpiar la piel de la cara un mínimo de dos veces al día. Por la mañana, para retirar las posibles toxinas de desecho que a través de los poros eliminamos durante la noche. Y, por la noche, aunque no se lleve maquillaje, para limpiarla como parte de nuestra rutina facial.

Los productos elegidos deben adaptarse a tu tipo de piel y el pH que tenemos, el pH es el grado de acidez fisiológica de la piel,  que determina la elección de un producto u otro.

Actualmente existen en el mercado infinidad de tipos de geles limpiadores, agua micelares, etc. y formatos varios como puede ser gel, mousse, bálsamo o cremas. Por ello es importante que también tengas en cuenta el lugar donde vives y el trabajo que realizas. Si el clima donde vives es seco, utiliza productos más ricos y balsámicos que en caso de vivir junto al mar. Si vives en una gran ciudad, tendrás que limpiar la piel con más cuidado e insistencia ya que se ensucia a causa de la polución, que si vives en la ciudad más pequeña. En caso de trabajar en un ambiente cerrado con poca ventilación, elige un producto lo más fluido posible.

Para mantener la hidratación de nuestra piel, sobre todo en las maduras, es fundamental que tras la limpieza apliquemos  un producto que selle el agua en la dermis, como My Cream by Isabel Preysler, que ayude a restaurar, reparar, regenerar y nutrir nuestra piel.

Os recomiendo que a la hora de aplicar la crema hidratante lo hagáis de forma ascendente, empezando desde la barbilla y realizando suaves masajes, hasta repartirla por toda la cara. Siempre de abajo a arriba y del centro al exterior, evitando la zona del contorno de ojos, en la que utilizaremos un producto específico.

Semanalmente realiza una exfoliación en la piel de la cara, ya que ayuda a realizar renovación celular, eliminando células muertas y favoreciendo la penetración de los activos que apliques después, por lo que es muy importante el uso de una crema hidratante tras la exfoliación.

Belleza y vino

El vino marida con todo, belleza incluida. Por eso hoy hablaremos  de sus extraordinarios efectos en tratamientos de belleza y estética.

Los causantes de estos efectos son los polifenoles, responsables del color y del aroma del vino,  son reconocidos como los compuestos de mayor poder antioxidante, 20 veces más que la vitamina C y aumenta el poder antioxidante de la vitamina E. Entre ellos el resveratrol, que es el polifenol más activo para combatir los procesos de involución, y su concentración en el vino tinto es superior a la que podemos encontrar en otras especies vegetales, por ese motivo el vino se considera un aliado de la belleza.

Entre sus propiedades destacan las siguientes:

Propiedades antioxidantes: repara el daño oxidativo que provocan los rayos UVA y UVB, la polución o el estrés en la piel.

Propiedades anti edad: aporta firmeza y elasticidad a la piel, luchando contra la flacidez y las arrugas. Además, retrasa el proceso de envejecimiento de la piel.

Propiedades antiinflamatorias: ayuda a combatir la inflamación que, con la edad, es más habitual.

De este modo, el aporte de resveratrol a los productos cosméticos, como My Cream by Isabel Preysler, otorga una sorprendente actividad antioxidante ayudando a retardar el envejecimiento cutáneo, mejorar la elasticidad y suavidad de la piel, aumentar la vitalidad celular y renovar la piel.

Cuidado del cabello en otoño

La inestabilidad climatológica, propia del otoño, también altera nuestra salud capilar siendo una de las peores épocas para nuestro cabello, ya que sufre una caída mayor de lo normal. En principio responde al propio ciclo de renovación folicular que consta de tres fases

-Fase de crecimiento o anágena: dura entre 2 y 8 años. El folículo está sano y su longevidad determina su longitud.

-Fase de transición o catágena: dura 3 semanas durante las que el pelo deja de crecer. El cabello cae y el folículo cambia de forma.

-Fase de reposo o telógena: dura de 2 a 3 meses. El folículo descansa y el pelo comienza a caerse. Terminada esta etapa, comienza de nuevo la fase de crecimiento.

Ahora mismo, nos encontramos en esta última etapa y el efluvio estacional viene determinado por la caída de cabello. Pero este no se pierde, sino que se renueva, y con la llegada de la Navidad notaremos que nuestra melena luce otra vez. Mi consejo ante este periodo es que no pierdas  la calma. Sin embargo, si observamos una pérdida de densidad importante, notamos algo de escozor o inflamación  hay que acudir a un dermatólogo experto en tricología para que valore la caída.

Hay pequeños gestos que previenen y frenan la caída del cabello en otoño, ¡toma nota!

Seca la cabeza boca abajo: durante el secado coloca la cabeza hacia delante y seca el cabello con ella hacia abajo para estimular la circulación sanguínea y los impulsos nerviosos hacia el cuero cabelludo. Si tienes el cabello fino, este gesto es obligatorio para ganar volumen.

Masaje diario: invierte dos minutos en masajear el cuero cabelludo. Hazlo con la cabeza hacia abajo, sentada, con los codos sobre una superficie plana y las manos colocadas en los laterales de la cabeza. Mueve el cuero cabelludo sin friccionar y sin usar las uñas.

Cuida la alimentación: para evitar la caída o pérdida de brillo debes llevar una dieta sana y equilibrada, rica en proteínas, vitaminas A, B, E y minerales (hierro, zinc, yodo, cobre, magnesio). Como complementos alimenticios la levadura de cerveza o el germen de trigo son excelente fuente nutritiva para el cabello.

Lavado preventivo: lava el cabello con regularidad, sin frotar y masajeando suavemente el cuero cabelludo desde delante hacia atrás, con un champú que contenga vitaminas y activos revitalizantes. Aclara con agua fría para estimular la circulación. Evita usar productos que contengan silicona o parabenos que sobrecarguen o asfixien el folículo piloso.

Consumo de cítricos en otoño

El consumo de cítricos en otoño nos va a ayudar a combatir los cambios meteorológicos tan típicos de estos meses y prevenir los terribles y frecuentes resfriados otoñales. Además, debemos recordar que estamos ante su momento óptimo de recogida y consumo. Los alimentos de temporada son una fuente importante de salud, son más sabrosos, económicos y respetuosos con el medio ambiente.

Los cítricos son alimentos con nutrientes muy necesarios para el organismo. Estas frutas contienen muchos minerales, como potasio o magnesio, que resultan beneficiosos para el sistema nervioso y muscular. También dispone de calcio, por lo que favorecen la conservación de huesos y dientes. Si bien, además de la vitamina C, destaca la vitamina B, su contenido acuoso,  la fibra  y su escaso contenido calórico.

En definitiva, aumentar el consumo de cítricos en otoño resulta muy apropiado para reforzar las defensas del cuerpo humano, combatir los efectos de los primeros descensos de temperatura y los cambios de luz, que inciden directamente sobre el estado de ánimo y el sistema inmune, propios de esta estación.

Limas, naranjas, pomelos, limones, mandarinas… Los cítricos han sido uno de los ingredientes utilizados en cosmética durante siglos, incluso antes de que se usaran para comer.

Una de las mayores ventajas de los cítricos es su alta concentración de vitamina C, esencial para la síntesis de colágeno. Es por eso que muchas formulaciones cosméticas, como My Cream, lo incluimos hoy en día. Algo que ha sido difícil de conseguir durante muchos años por tratarse de una vitamina hidrosoluble altamente inestable, que se puede incorporar a la piel mediante una formulación adecuada.

Si queremos mantener nuestra piel sana, es importante comer frutas que contengan vitamina C ya que ayuda a combatir los radicales libres que provocan el envejecimiento y estimula las defensas del organismo, por eso ayuda a combatir las infecciones bacterianas. Por eso el zumo de limón o de naranja es eficaz para los resfriados.

El cítrico más utilizado en cosmética es el limón. Dado que el ácido cítrico puede eliminar la grasa y la piel muerta, tiene propiedades astringentes y ligeramente exfoliantes.

A todo lo destacado hasta ahora hay que añadir la facilidad de su uso en la cocina. Estos productos son muy versátiles  y  se pueden consumir de diversas formas, en fresco, mermeladas, zumos, salsas, ensaladas y, por supuesto, en repostería. ¿Cuál es tu favorito?

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