Cuidado de las manos

Al igual que el invierno pasado, cada vez se realizan más actividades al aire libre para minimizar el riesgo de contagio, y muchas ventanas permanecen abiertas a pesar de las bajas temperaturas. Todo esto unido al uso de geles hidroalcoholicos y la frecuencia de lavados de manos, hacen que las manos sufran todavía más.

La piel de las manos es más fina que la del resto del cuerpo, el dorso de la mano está desprovisto de glándulas sebáceas y tiene una densidad muy limitada de fibras colágenas y elásticas, lo que hace que su estructura sea muy similar a la del contorno de ojos. Por ello, debemos tener un especial cuidado con ellas.

Para que las manos estén siempre perfectas no necesitas mucho tiempo, solo un poco de constancia, que es, al fin y al cabo, el gran secreto del mantenimiento de una piel saludable.

  • Conviene protegernos con guantes que aíslen del frío siempre que estemos en el exterior.
  • Utiliza crema hidratante de manos con factor de protección, el sol también daña en invierno nuestra piel. De este modo evitaremos que aparezcan manchas y retrasaremos su envejecimiento. El secreto para sacarle provecho a la crema de manos es aplicar primero una gota de producto en el dorso de cada mano, frotar uno contra otro y luego masajearla en torno a los dedos y las cutículas. De esta forma se aplica menos crema en las palmas, donde la crema no es tan necesaria.
  • En la higiene diaria lávate las manos con agua templada y jabón neutro y recuerda secarlas muy bien para evitar que queden restos de humedad, ya que esta,  aumenta el riesgo de desarrollar eccemas.
  • Exfolia la piel de las manos una vez por semana con un exfoliante suave, esto ayudará a que las cremas y tratamientos que apliquemos penetren mejor.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura, que provocan que las manos se irriten y enrojezcan. Por ejemplo, si en la calle hace mucho frío y llegas a casa, ten cuidado con meter las manos bajo agua muy caliente o acercarlas a fuentes de calor muy intenso. El agua muy caliente agrede la capa protectora de la piel y contribuye a la deshidratación cutánea.
  • Si utilizas guantes de protección de látex, nitrilo u otro material,  recuerda siempre utilizarlos sin talco. Y, sobre todo, que las manos estén perfectamente secas antes de ponértelos. Cámbialos tantas veces como sea necesario y no los tengas más tiempo del recomendado. Si tienes que utilizar sustancias que puedan ser nocivas para la piel, como los productos de limpieza de casa, desde el lavavajillas a la lejía, usa siempre guantes adecuados para proteger las manos.
  • Durante la noche se intensifican las tareas de reparación de la epidermis. Así que es momento de aplicar la crema de manos. Como tip extra, aplica una capa generosa de crema y enfúndate un guante de algodón fino. Hará efecto mascarilla y por la mañana las tendrás listas para empezar el día.

Share this post



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *