Protección solar todo el año

Muchas personas cometen el error de no utilizar cremas con factor de protección solar durante los meses de otoño e invierno. Piensan que al tener nuestra piel más cubierta que los meses estivales y  no estar tan expuesta al sol, porque hay menos horas de luz, pasamos más tiempo en sitios cerrados y además muchos días está nublado y apenas vemos el sol, no es necesario hacerlo.

La protección solar es diferente con respecto al verano pero es necesaria seguir haciéndola, ya que, nuestra piel continúa expuesta a la radiación solar durante el invierno, especialmente la piel del rostro, cuello y manos. Aunque la cantidad de radiación que llega a la piel es inferior a la que recibe en verano, hay que tenerla en cuenta puesto que los efectos del sol son acumulativos.

Si bien no sentimos el calor del sol, los rayos UV siguen llegando a la piel, ¡también los días nublados y de lluvia! El 90% de los rayos UV atraviesa las nubes y alcanzan a la piel, aunque los rayos UV de tipo B -responsables del bronceado y las quemaduras- son menos intensos durante esta época del año, los rayos UV de tipo A -responsables del foto envejecimiento cutáneo- llegan a la piel con la misma intensidad durante todo el año y a cualquier hora del día, sin perder energía incluso en los días nublados.

Es importante el uso diario de una crema hidratante con factor de protección solar igual o superior a 15, como My Cream. No obstante, si la exposición al sol va a ser más alta o la persona tiene problemas en la piel, lo mejor es optar por un factor 30 o incluso 50. El protector solar es el último producto que deberás aplicarte en la piel justo antes del maquillaje.

En caso de ir a la nieve, su uso es incluso más necesario que cuando vamos a la playa. Mientras la arena sólo refleja un 15% de la radiación solar, sobre la nieve el porcentaje puede llegar al 85%. Además los rayos solares inciden con más virulencia en la piel conforme va aumentando la altura respecto al nivel del mar. Está constatado que cada 1.000 metros de altura los daños provocados por la radiación solar aumentan un 15%. También hay que tener en cuenta que la nieve crea un efecto espejo que refleja el 80% de los rayos ultravioletas y la acción del frío y el viento sobre la piel provocan que se reseque y pierda hidratación, volviéndola más frágil y susceptible de sufrir quemaduras.

Recomendaciones importantes:

-Aplica el protector solar media hora antes de la exposición solar.

-Al hacer ejercicio al aire libre, recuerda aplicar el protector solar en orejas, cuello, manos y labios.

-Es muy importante el uso de gafas de sol que eviten las radiaciones en esta zona tan sensible.

-Si con todo evidencia enrojecimiento, ardor o dolor en la zona después de la exposición al sol sin protección, consulte con su médico o farmacéutico.

Share this post



Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *